El placer de pintar

La obra aquí presentada es la expresión visual de una gran cantidad de experiencias y reflexiones que he tenido a lo largo de mi vida. Pintada en un lapso de una década, se conforma por treinta y dos pinturas realizadas en su mayoría al óleo.

Mi manera de pintar es intuitiva, la naturaleza siendo la principal fuente de inspiración para expresar mis percepciones en torno a los valores del ser humano. Entrando con color a nuestro mundo natural, he realizado pinturas que buscan reflejar sensaciones como la alegría y la energía de vivir. Están presentes en pinturas como Hondura y Ardor de rojos ardientes, en Jungla de fuertes contrastes o también en Caos cuya realización con espátula y matices de blancos transmite un desorden semejante al del mundo actual.

Asimismo no deje de lado sentimientos como la nostalgia, cuya atmósfera se deja sentir en Impresión, o también el sentimiento de aceptación de lo que nos pasa como en C'est la vie (Así es la vida), mientras que pinturas como Serenidad, Reflejos azules, Velada y Espejo de agua inspiran calma y tranquilidad. 

En la serie más reciente titulada “Mundo mágico” quise plasmar un mundo alegre y colorido de convivencia con los animales. Fiesta del rojo vivo con La Vaca, fiesta del verde poderoso con El Mono, del azul desafiante con El Gato o del amarillo luminoso con El Pez, todas esas pinturas nos hacen partícipes de una danza de colores en la cual tonos matizados y contrastes fuertes nos transportan en un mundo mágico donde predominan la libertad y el amor a la vida.




Nacida en Cannes, Costa azul francesa, Anne Pivron residió cuando niña en Nueva Caledonia; ya joven vivió en Estados Unidos, Japón y México, en donde se ha establecido finalmente y cuya nacionalidad adoptó en el año 2004. Anne ha tocado el piano y practicado la danza durante 20 años, ha pisado los cinco continentes del planeta, domina tres idiomas y es titular de un doctorado en Ciencias Políticas que obtuvo con las felicitaciones unánimes del jurado por la Universidad de París.

Dos grandes acontecimientos han marcado hasta ahora su vida de artista. El primero ocurrió a la vuelta del siglo XXI cuando decidió dejar la universidad y seguir el camino del arte. Es así como entró a la escuela de dibujo del Maestro Gilberto Aceves Navarro (Premio Nacional de Arte) y  aprendió durante cuatro intensos años lo que necesitaba saber para empezar su nueva carrera artística.  

A quince años de iniciar su trabajo como pintora, Anne ha expuesto su obra en casi cincuenta ocasiones. Por impulso de su sensibilidad y una fuerte aspiración al cambio, Anne dio otro gran giro a partir del año 2012 cuando decidió irse de la ciudad de México, tras 25 años consecutivos de residencia en la capital del país, ¿transición? ¿fin de una larga etapa?, el caso es que Anne arriesgó el cambio y se fue hacia el norte, con destino al mar de Baja California Sur. 

En un principio resultó ser una transición muy arriesgada dado que Anne llegó a Cabo San Lucas apenas unos días antes del devastador huracán Odile que destruyó gran parte de esta ciudad. En situación de emergencia, tuvo que mudarse nuevamente y se fue a La Paz donde vive actualmente. 

Y es en esta ciudad de La Paz, después de haber parado por 4 años su producción pictórica y haberse dedicado a la fotografía durante ese lapso, que la artista encontró nuevamente su inspiración y volvió a sus pinceles.